Hablar de la mujer y comprender su situación es partir de la tesis marxista de que así como el hombre, la mujer no es sino un conjunto de relaciones sociales históricamente determinadas y cambiantes según las variaciones constantes del proceso de su desarrollo social, la mujer es, pues, un producto social, y como tal es parte componente de las clases que conforman el pueblo.
Así entonces, hubo un largo período de la humanidad en el que hombres y mujeres compartían en igualdad de condiciones la responsabilidad de la producción y de los medios de producción, situación que cambió en perjuicio de la mujer cuando aparece la propiedad privada, que origina la gran derrota histórica de la mujer, sistema garantizado con la aparición del Estado de clases opresoras y explotadoras y mantenido con la organización de una familia que preservara la herencia de esa propiedad; tres causas sociales que sometieron a al mujer a la doble opresión contra la cual ha tenido y tiene que luchar; a lo largo de los tiempos se ha comprobado el importante papel que ha cumplido la mujer en los cambios históricos; y con el desarrollo de la revolución en el siglo XX, que es además el siglo de la mujer, se confirmó que la transformación de la doble opresión de la mujer exige la transformación de la sociedad hacia una meta superior de igualdad y libertad.
En este espacio queremos abordar el tema de la situación de la mujer peruana y para ello nos remitiremos a analizarla desde algunas interrogantes.
¿CUÁL ES EL CONTEXTO DE LA MUJER PERUANA EN ESTOS ÚLTIMOS QUINCE AÑOS?
Como en todo el mundo en el Perú también, hace quince años impusieron el neoliberalismo como “la solución” a los problemas del sistema económico vigente; transcurrido el tiempo ha quedado evidenciado el fracaso del neoliberalismo, y hoy se vive la peor crisis del capitalismo en la historia, la misma que ya repercute en el país, por más que digan lo contrario.
Y con relación al tema que nos ocupa, el Estado peruano impulsó la participación de la mujer en su camino burocrático antipopular y proimperialista usándola como punta de lanza para imponer el neoliberalismo; con sus extensivos programas de “compensación social”, la dictadura fujimorista buscó como objetivo político desaguar la explosividad de las masas, y como objetivo económico compensar en algo la rebaja brutal del salario; con esa política se generó el clientelaje político femenino pretendiendo apartar a la mujer del pueblo de su camino propio.
En síntesis, con la imposición del neoliberalismo se arrancó más a la mujer de la economía doméstica para incorporarla al sistema productivo general, rebajando los salarios y ahondando su doble opresión para una mayor plusvalía.
¿CUÁNTAS MUJERES TRABAJAN HOY EN EL PERÚ?
Alrededor de un 40% de la población femenina en edad de trabajar en el país está incorporada actualmente al sistema productivo general. ¿Dónde está el otro 60%? También trabajando: no solamente en su hogar con la responsabilidad de la procreación y la crianza de los hijos, sino que además, cumple una actividad económica familiar en la informalidad sin derecho alguno
Así, tenemos:
La población femenina en el Perú es de 13’792,557, es decir, equivale al 50.3% de la población peruana.
La Población Femenina en Edad de Trabajar equivale al 50,8% del total, es decir, 9’984,307. Y de este número de mujeres, el 37.7% de se ha incorporado al sistema productivo general, según los datos del propio INEI del año 2007
Y constituye el 35,3% de la Población Económicamente Activa (3’761,238).
El 44% de la fuerza laboral urbana del país es femenina.
¿QUÉ PROBLEMAS NUEVOS ENFRENTA LA MUJER?
Derivado de que el sistema económico imperante la ha arrancado
de la economía doméstica para aherrojarla al sistema productivo general, y que la usa para aumentar la plusvalía ahondando la doble opresión, se expresan nuevos problemas que afectan la condición de la mujer, citemos algunos:
La evolución del capitalismo burocrático la usa para rebajar el salario general y sólo recibe las tres cuartas partes del salario del varón. La mujer del pueblo trabaja hoy en peores condiciones, empujada a la informalidad, explotada como nadie.
Se expresan cambios en la composición de la familia, así vemos que la mujer está totalmente desprotegida en su condición de reproductora y el abandono forzado de sus hijos, más aún cuando cerca de dos millones de mujeres son jefas de hogar, es decir, carga mayores responsabilidades, profundizándose la doble opresión.
La real causa del aumento de la violencia contra la mujer es la subsistencia de las tres montañas: la semifeudalidad, la semicolonialidad y el capitalismo burocrático; hoy se denuncian más casos.
El Estado ha abandonado sus funciones sociales y privatiza la salud. En el caso de la mujer, su salud se ha visto cada vez más deteriorada debido a su incorporación al sistema productivo general y al ahondamiento de la doble opresión agravándose las enfermedades que padecía y aparecen nuevas enfermedades: hay un elevado porcentaje de mortalidad materna; incremento del cáncer de cuello uterino y mamas; alta prevalencia de VIH SIDA, TBC; incremento de las enfermedades crónico degenerativas; las enfermedades neuropsiquiátricas se encuentran en ascenso.
Se ha producido un barrimiento de los derechos que ha conquistado el pueblo en sus luchas, a la mujer en particular le han recortado derechos además de los que le alcanzan como trabajadora, también como madre. La tasa de analfabetismo en las mujeres es de 10,6%, negándosele el derecho a la gratuidad de la enseñanza.
• La incidencia más alta de analfabetismo en mujeres se observa en Apurímac (32%), Huancavelica (30%), Ayacucho (26,9%)
Con la participación más activa de las luchas contra el imperialismo, el neoliberalismo y la globalización y por la revolución, las mujeres en el mundo son objeto de creciente persecución, represión y muerte, engrosando las filas de las prisioneras políticas en particular.
¿CÓMO SE EXPRESA EL CAMINO PROPIO DE LA MUJER DEL PUEBLO?
“… la mujer no es un simple ser pasivo, ni banal adorno doméstico ni apolítico instrumento; la mujer con conciencia de clase es luchadora infatigable y militante decidida” (“El marxismo, Mariátegui y el movimiento femenino”, Ediciones Emancipación de la mujer, año 1975, pág. 59)
La mujer peruana ha sido y es combatiente popular, y como parte de nuestro pueblo ha combatido junto a él a lo largo de nuestra historia; se registra entre otras figuras femeninas a la combativa Micaela Bastidas: gran hija del pueblo; a Clorinda Matto de Turner o Mercedes Cabello; entre otras mujeres de avanzada en su tiempo luchando por el acceso a la educación de la mujer.
Y es que el desarrollo político de la mujer peruana, paralelo a su incorporación laboral dio grandes aportes a la lucha de clases del país, y merece destacar como primer gran hito de la participación política de la mujer del pueblo la participación de la mujer obrera en la lucha por las ocho horas que libró el proletariado de Huaral Barranca, y Huacho en 1916; así como sus luchas contra el alza de precios y el costo de vida en 1919, acciones en las que las trabajadoras se organizaron por vez primera en un Comité Femenino por sus derechos.
También tenemos la lucha por los derechos civiles en los 50 durante el gobierno de Odría, por el derecho al voto.
Pero destaca como segundo gran hito el gran movimiento campesino de los sesentas por la tierra, en todo, el centro sur andino que comprendió casi 500,000 campesinos dentro de los cuales estuvo participando activamente la mujer campesina.
Y afirmamos que con el más alto movimiento de transformación social de la historia peruana iniciado en mayo de 1980 se dio el tercer y más alto hito de participación política de la mujer peruana, hito con el cual en el Perú las mujeres han avanzado en la lucha por su emancipación, removiendo profundamente la concepción feudal sobre la mujer como nunca antes. Acción transformadora dirigida por una organización política, el Partido Comunista del Perú y una ideología: el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo; parte del cual es la tesis de la emancipación de la mujer como parte de la emancipación del proletariado, es que esta organización política permitió la incorporación de la mujer en niveles de dirección partidaria, del Ejército Guerrillero Popular, y en el Nuevo Poder. Hecho histórico que las clases dominantes no perdonarán jamás, de ahí que denosten y pretendan desprestigiar a la mujer revolucionaria que con elevada conciencia política, y desinterés absoluto lucharon vivieron y murieron por la emancipación de su pueblo. Ataques que han vertido también desde Robin Kirk hasta la Comisión de la Verdad y Reconciliación, pasando por otras intelectuales que si bien no pueden negar este hecho incontrovertible, su objetivo es tergiversar y torcer la acción revolucionaria del Partido Comunista del Partido por un lado, y por el otro, soslayar las causas históricas, políticas y sociales del porqué tantas mujeres se incorporaron.
Así, pensamos que la participación política de la mujer revolucionaria repercutió primero y principalmente en el desarrollo de la conciencia política de las hijas del pueblo, pero también en las mujeres en general; de aquí la necesidad de defender el hito más alto de la participación política de la mujer y enarbolar su derecho a actuar políticamente, lo que significa hoy que las mujeres de nuestro pueblo tienen necesidad de su movilización, politización y organización desde una concepción marxista, luchando por sus derechos y forjándose en estas luchas para las futuras jornadas por venir.
Por estas consideraciones, en este artículo proponemos algunas cuestiones fundamentales por las cuales luchar, guiándonos por ¡LUCHEMOS POR LOS DERECHOS DE LA MUJER Y FORJÉMONOS PARA LAS FUTURAS JORNADAS POR VENIR!:
Luchar por la emancipación de la mujer como parte de la emancipación del proletariado y del pueblo.
Luchar por producción nacional y trabajo para las hijas del pueblo. A igual trabajo igual salario. Arrancar las conquistas perdidas en salario, jornada y condiciones de trabajo. Subvención para las hijas del pueblo, que trabajen o no, por cada hijo menor de edad, y centros especializados para bebes, menores y ancianos. Contra toda forma de discriminación a la mujer.
Por el derecho de la mujer a actuar políticamente, libertad de pensamiento, de expresión y organización, y defender el hito más alto de la participación política de la mujer.
La mujer es la mitad que sostiene el cielo, necesidad de movilizar, politizar y organizar a las hijas del pueblo para enfrentar en mejores condiciones la segunda gran crisis de la globalización y avanzar en el camino del pueblo.
Luchar por los derechos de la mujer del pueblo. Luchar por los derechos de la mujer prisionera de guerra y prisionera política. Lucha por libertades.
Por Solución política, Amnistía General y Reconciliación Nacional; la guerra popular ha sido un hecho político y corresponde por tanto una solución política, no se puede judicializar ni tomar como pretexto para criminalizar la protesta popular.
Servir a desarrollar más la conciencia política de la mujer y apuntar a una nueva cultura para concretar la nación, que sirva a las masas populares y se guíe por la ideología científica del proletariado. Especial énfasis a la educación de la mujer.
Rechacemos el uso de la mujer del pueblo por el neoliberalismo y sirvamos al nuevo momento de lucha popular, dentro de este en especial a la lucha de la mujer del pueblo por sus derechos fundamentales en función de las futuras jornadas por venir.
Finalmente, consideramos importante que se abra un espacio de debate e intercambio de ideas y posiciones respecto a cómo se analiza la situación de la mujer desde diferentes puntos de vista, para de esta manera, con el entrechocar de posiciones, servir a dar claridad y perspectiva a la mujer del pueblo.
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